Ir al contenido principal

TENDENCIAS EN LA BANCA DOMINICANA Y COSTO DE LAS NORMATIVAS EN EL AÑO 2016


Publicado por  Reyes A. Peralta M.*

El sistema bancario de la Republica Dominicana ha experimentado una profunda transformación en los últimos años. La revolución tecnológica ha llevado a estas entidades a realizar importantes inversiones en tecnología para mantener la innovación y la competitividad en un mercado cambiante.
Las transacciones financieras han estado migrando en forma acelerada hacia los canales electrónicos. En enero del año 2014 habían  1,177,473 usuarios de internet banking y en julio de 2017 se habían incrementado a 3,063,576, según informaciones del Banco Central. En el caso de los usuarios de teléfonos móviles, los cuales usan el celular para operaciones financieras, pasaron de 65,123 en enero de 2011 a 1,034,797 en julio de 2017. Las transacciones a través de comercio electrónico superaron los RD$24 mil millones en el año 2016.
Mientras esto sucede con los canales alternos, el uso del cheque tiende a disminuir con el paso del tiempo. En el año 2008 se utilizaron en operaciones unos 32 millones de unidades de cheques, los cuales disminuyeron a 24 millones en el 2016. Esta contracción se produjo a pesar de que las actividades económicas se han mantenido en expansión.
La revolución tecnológica puede contribuir con la reducción de costos operativos en el sistema bancario. La tecnología disruptiva incorporada a la banca digital está llamada a suplir los servicios financieros que demandan los consumidores, descubriendo nuevos nichos de mercado, ofertando nuevos productos a los clientes, los cuales contribuirán a incrementar las fuentes de ingresos de los bancos. Es una oportunidad para las entidades innovadoras y a la vez un riesgo para aquellos entes que no se suban al tren, porque muchas empresas tecnológicas empiezan a competir en el campo financiero, que antes estaba reservado a los bancos.
Un aspecto vital para la mayoría de los bancos en República Dominicana consiste en desarrollar un proceso de reducción de costos administrativos, el cual puede impactar en forma positiva con menores tasas de interés en los créditos que otorgan estas entidades. De igual manera, las políticas públicas deberían orientarse a la revisión de las normativas vigentes debido al elevado costo que significa para los intermediarios financieros el cumplimiento de las mismas.
Un cálculo conservador que hemos realizado sobre la carga que significan las normativas bancarias y la supervisión para los bancos de servicios múltiples en el año 2016, indica un costo estimado de unos RD$38,654 millones, basado en los Estados Financieros Auditados publicados por la Superintendencia de Bancos. Ese monto equivale a un costo del dinero de 4.13%. La estimación se fundamentó en las provisiones, el encaje legal y los aportes a la Superintendencia de Bancos y a los Fondos de Consolidación Bancaria y de Contingencia, respectivamente.

Esta elevada carga afecta el margen financiero y en consecuencia las entidades financieras transfieren este costo a las tasas de interés activas, lo cual provoca que dichas tasas se mantengan más elevadas que en países desarrollados con sistemas financieros más avanzados. Por esta razón es importante que las autoridades monetarias y financieras revisen el costo que significan actualmente el cumplimiento de las normativas y la supervisión.
En el año 2016 la banca múltiple registró una tasa de interés activa efectiva promedio de 13.64%, mientras que la pasiva efectiva fue de 4.25%, para un margen financiero de 9.38%, el cual se considera elevado comparado con el existente en países desarrollados. Inclusive, en el caso de Panamá que tiene un sistema financiero más avanzado que el nuestro, el margen financiero ronda el 4%.
Para el caso dominicano, la reducción del costo de las normativas impactaría el costo del dinero, el cual podría disminuir en esa misma proporción y  se reflejaría en menores tasas de interés en los préstamos.
Otro factor de suma relevancia tiene que ver con la eficiencia administrativa donde los bancos tienen oportunidades de mejora.  En diciembre de 2016 la eficiencia de los bancos múltiples, medida a través  del índice cost- income  fue de 68.03% y en julio de 2017 se situó  en 66.12%. Mientras que el estándar internacional indica que este índice es bueno cuando ronda entre 50% y 60%, siendo muy bueno por debajo de 50%.
Estudios especializados muestran que los costos administrativos, así como los costos de cumplimiento de las normativas impactan el margen de intermediación financiero, por el efecto de traspaso a las tasas de interés que aplican las entidades de intermediación financiera. Es decir, que se supone que una mejoría significativa en la eficiencia administrativa en el sistema financiero se podría traducir en reducción del margen y en disminución de las tasas activas, así como mejor compensación para los ofertantes de recursos, los ahorristas.





*El autor es Lic. en Economía con un Master en Economía Aplicada y Post-Grado en Administración Financiera.

Comentarios

Publicar un comentario